LLAVE, MÉTALE CHANCLETA

Q’hubo, chinitos, ya hace dos años  comencé con Otro blog marica pensando que me leerían máximo tres pelagatos pero no, ustedes son muy makias y le han dado mucho amor a esta vuelta. Gracias por leerme y como siempre perdón por el abandono, a veces me cuesta un toque sacar tiempo para venir a escribir. Hace unos días una pelada muy amable de Twitter me preguntó “Kathe ¿usted por qué dice que no le queda tiempo para escribir en el blog pero sí se la pasa aquí metida escribiendo maricadas?”, y yo le dije Yandel, ella dijo no puede ser, para mí es un placer conocerte. Mentiras, amiguitos de Internet, la cuestión es que esto me toma más tiempo que el bichito de los tuits. En fin, gracias por estar pendientes y pues aquí les traigo una historia.

Esto sucedió hace unos añitos, yo tendría como 18-19 años, la verdad no me acuerdo bien de la fecha y eso porque o estoy pendiente de las fechas o soy makia, pero las dos no se puede. Yo vivía sola cerca al barrio Castilla en Bogotá represent, andaba llevada del putas porque estaba estudiando y trabajando pero bless, no eran penas. Ese semestre yo tenía dos trabajos porque la vida me estaba pegando una culeada monumental tipo pueden buscar en porno chimba punto com mis horarios de esa época.

Yo trabajaba de lunes a viernes en un chuzo por la Zona Industrial  y los fines de semana trabajaba en una bodega, así re guerreadita la vida. El semestre en la universidad no era tan caro pero para uno de pobre reunir hasta para un bocadillo es la propia hazaña. Entre semana entraba a las seis de la mañana a trabajar, salía como a las tres de la tarde, entraba a estudiar tipo cinco de la tarde por ahí hasta las ocho o nueve de la noche. Era muy brutal esa rutina casi no me quedaba tiempo para tomar, la mano de nuestro señor Jesucristo.

Para el jueves de esa semana yo ya no quería ni respirar del cansancio. Lo bacano de ser pobre y estar cansado es que uno se puede ir colgando en la puerta del bus y siente el rigor cuando se está quedando dormidito pero recuerda que si se suelta se mata, así forjando el carácter a lo malandro. Salí de trabajar con un hambre terrible pero lo que me quería comer me decía parcera, entonces fui a comer corrientazo tal y como lo hace Elsa en Frozen pero resulta que ya no habían almuerzos y me tocó comer ponqué Gala con alpinito. Ya el día no podía ser más paila, pero recordé la clase de seis a diez de la noche y entendí que ese día no me lo arreglaba ni encontrarme una guaca debajo de la cama.

Esa clase duró más que Padres E Hijos, yo ya quería retirarme de este juego llamado vida hasta que por fin salimos, como cuarenta minutos antes de lo normal. Llegué a la casa cansadísima, ese día tenía unas ganas horribles de ahogarme en el platero, así que mis lágrimas y yo cuadramos la alarma para las 4 am y decidí acostarme, eran como las 11 de la noche.

Pasó pues la noche y me levanté asustadísima gritando “HIPNOTÍZAME, HAZ LO QUE QUIERAS CONMIGO Y MÁTAME, UHH QUÍTATE LA ROPA”. Mentiras, me levanté asustada porque no había sonado esa piroba alarma, SI ERES EL PAISA DE LA CACHARRERÍA QUE ME VENDIÓ ESE MALPARADO RELOJ ESPERO QUE SE TE VENZA LA CAMPI PAISA PERRO HIJUEPUTA, me enojé un poco muchachos perdón. Miré el reloj y virgen santísima ERAN LAS SEIS DE LA MAÑANA AMIGUITOS YO ENTRABA A TRABAJAR A ESA HORA Y ESTABA ECHADA DURMIENDO.

Yo me puse a llorar de la angustia, real, yo me quería morir no llegaba a tiempo ni porque me alzara Bale y me llevara corriendo. Qué bañarme ni que nada, ya entrada en gastos hasta puse vallenato y me puse la camiseta del Junior de Barranquilla. Mentiras, los r tkm. Me cepillé, me alisté y corra cual raponero de la Jiménez. Tomé un taxi y le dije al señor como toda una dama “LLAVE, MÉTALE CHANCLETA”, el caballero muy amable se fue como una hijueputa loca, como si nos estuviera persiguiendo la DEA.

Llegué llorando a la empresa y ya estaba cerrada. Vi al celador y yo me le acerqué y fijo lo miré , le ofrecí un trago, al oído le dije que si estaba soltero o estaba casado y él me dijo trrranqui que nada pasaba. Nocherto, tuve más o menos la siguiente conversación con el señor vigilante:

— Q’hubo, veci (“Veci”, palabra que refiere cercanía y amor) ¿sumercé me puede dejar entrar por favor? vea que todo bien.

—No mija, sumercecita linda sabe que yo a esta hora no la puedo dejar entrar.

—Cela por favorrr *cries in spanish*, yo entro rápido y verá que no se dan cuenta.

—No puedo mija, en serio me la deja difícil porque si los patrones no dan la orden yo no la puedo dejar entrar.

—No sea así, vea que yo no puedo perder el trabajo *cries in tecnocarrilera*

—Mijita ¿y es que sumercé tenía turno hasta las seis?

—No yo tengo turno hasta las dos.

—Mamita, ¿pero las dos de la tarde?

—Sí sí señor, por favor déjeme entrar yo sé que es tarde pero déjeme entrar.

—Mija ¿pero cómo así? ¿qué horas tiene sumercé?

—Deben ser como las siete, pero es solo una horita por favor déjeme entrar *cries in guasabra*

—No, mija, es la una de la mañana. Mire *entra al cuarto* *le sube el volumen al radio*

Amigos pues atentamente escuchamos Radio Uno, y después de la Cita de Galy Galeano, trin la hora. ERA LA 1 Y 45 DE LA MAÑANA, COMPAÑEROS, yo me quedé quietica mientras mi dignidad se iba corriendo por las oscuras calles de esa neverita hermosa llamada Bogotá. El celador muy amable no sé cómo no se rió, pero me dijo que si quería podía quedarme con él mientras eran las seis de la mañana.

Vamos a aclarar las cuestiones. El reloj no estaba marcando las seis de la mañana cuando desperté, los palitos estaban derechitos verticalmente apuntando las 12:30 am, lo siento hijos pero en comunicación social y periodismo nos enseñan a leer los relojes analógicos hasta noveno semestre. Ahorita me da risa pero qué gonorrea tristeza. Claro, el celador cómo me iba a dejar entrar a la una y pico de la mañana a la empresa, eh virgen santa uno es muy imbécil en esta vida. Ahh y qué pena con el señor paisa que me vendió el reloj, no fue una falla del reloj que me vendió sino de Dios por hacerme sin un pitico de inteligencia, espero sepa perdonarme.

Pues me quedé en la casetica del celador escuchando Radio uno la de uno con mi nuevo amiwis. Si el día anterior estaba cansada pues ese día sin dormir también iba a ser una puta mierda, pero lo importante es que esa noche pusieron severos temitas.

 

Eso fue todo, amiguitos, ahí me perdonan esa historia toda maluca pero es que ya se me olvidó jugar este juego llamado vida. Pueden ir en paz.

 

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Primiri Idriiniti

Hola grupo, no los iba a saludar disculpándome pero no vamos a perder la costumbre. Ya llevo bastante tiempo sin venir por aquí debido a que he estado muy ocupada viendo como todos son felices menos yo. La vaina es que le ofrezco disculpas por ello a las personas que me han pedido nueva entrada y ya, hoy les traigo una historia cortica entonces ahí va.

 

Si hay algo que hace de Colombia un país muy bonito,  es la forma en que se llevan a cabo algunas celebraciones familiares. Entre las particularidades que definen las fronteras entre estratos sociales, está la forma en que se celebran algunos acontecimientos importantes para las familias colombianas. En una palabra, los farrukos no son los mismos si usted vive en Cedritos y usted en Bochica.

Hace muchos años ya, mi familia estaba esperando con ansias la llegada de un día que había planeado durante todo el año con mucha dedicación y sin un hijueputa peso disponible, se trataba nada más y nada menos que de la primera comunión de mi prima Adriana. Es pertinente rescatar en este punto que mi prima Adriana era una culicagadita extravagante de mierda, la peladita quería celebraciones con presentaciones de Shakira pero a duras penas se podía contar con mi tía borracha para que cantara canciones de Alfredito Gutiérrez.

Ese día no fue la excepción, ella quería todo re goma pero la vida le dijo “Olle juas juas no”

Expectativas de Adriana:

  • Jesús como Catequista.
  • Misa en la Basílica de San Pedro.
  • Transmisión de la fiesta por MTV.
  • Comida hecha por Benoît Violier.
  • Vestido Versace.

Realidad :

  • La catequista fue una señora que después de su trabajo en la iglesia vendía empanadas con salpicón a la salida de la misa de 12 del domingo.
  • La misa fue en una iglesia de Tunjuelito en Bogotá.
  • No hubo fiesta, mi tía infló unas bombas que quedaron del bautizo de mi otra prima.
  • La comida la hizo mi mamá, horror arroz con pollo muchachos pero re violento.
  • El vestido se lo alquiló una vecina que tenía guardado el que había quedado de la hija.

Llegó pues el día de la tan esperada celebración, mi mamá como pudo nos cuadró a mi hermano y a mí la pinta más decente que teníamos y nos fuimos para la iglesia. Todo pasó en completa calma, pero mi prima estaba insoportable, creída como ella sola, estaba más fastidiosa que lavar las ollas. Le hizo mala cara hasta al señor que le puso un circulito dorado en el vestido para reconocerla a la hora de tomarle las fotos, pero cansona la malparida.

Llegamos a la casa para la dichosa celebración, mi mamá se había ido adelante para cuadrar lo que sería la comida y todo eso, como siempre las mamás todas bonitas. Ya todos entramos y estaba la mesa puesta tradicionalmente: el ponqué en la mitad de la mesa, dos gasesosas grandes al lado, los vasos de plástico puestos cuidadosamente por mi tío en forma de pirámide, los platos alrededor y al lado la urna para la lluvia de sobres. Ah vale, no teníamos plata para comprarle bombas pero sí nos estaban exigiendo plata, pirobos arribistas qué falta de respeto con la familia.

Tomaron las fotos, con esas cámaras de rollo que eran todas severas porque uno notaba que había quedado como un culo cuando mandaba a revelar el rollo por allá a los dos meses, y porque nadie podía etiquetarte en facebook en la foto en la que apareces haciéndole mala cara a tu tía guapachosa que está tratando de embutirte trago sin importar que tienes, no sé, ONCE AÑOS DE EDAD.

Bueno, quitaron el ponqué de la mesa y nos sentamos todos a comer arroz con pollo y papas de paquete, una delicia muchachos, mi mamita fácilmente pudo haber ganado Master Chef Colombia. Todo era risas y diversión hasta que mi mamá, tratando de ser amable con todos los que estaban presentes dijo:

—Katherine, mamita, sirva la gaseosa por favor. Primero a Adrianita.

“Primiri Idriiniti”, pensé, mientras me paraba y me disponía a abrir esa Coca Cola que era más grande que el ego de un estudiante de medicina. Esa botella la habían cerrado como si tuviera por dentro los males de la Caja de Pandora. Cuando por fin la logré abrir sonaron gemidos. Mentiras, ya maduro grupo. No la podía abrir, entonces me agarré el cabello, me subí las mangas de la chaqueta y dije “esta chimbada se puso seria”, tomé un limpión de la cocina y ¡trin! en el forcejeo logré abrir la botella pero de la fuerza que hice se me resbaló y se regó toda esa gaseosa.

Como la casa estaba pensada dentro del marco del arte moderno, el piso tenía un desnivel el hijueputa, ahí practicaban los pelados skaters del barrio. La vaina es que por ese motivo, la mesa quedó como de bajadita y la gaseosa se escurrió hasta caer en las piernas de Adrianita y de mi abuelita y de todos los que estaba en la parte de abajo de aquella rampa del infierno.

Mi cara de angustia fue monumental, mi mamá no sabía si matarme o matarse, todos se pararon de la mesa rápido diciendo al unísono “AGHHHHH MAMITAAA”, mejor dicho, me les cagué la celebración como raro. Yo me puse a llorar y me tocó trapear con mis lágrimas.

Ya después de un rato se les olvidó, eso es lo bonito de la gente borracha. Mi tía comenzó a hacer sentir incómodos a mis primos, comimos más, entregamos los sobres y ya. Adriana quedó como aburrida y pues siempre me ha odiado, pero bless Adri de tu embidia nase mi fama.

 

Eso fue todo ¿sí pillan que nunca vale la pena esperar por una nueva entrada? chao adiós gente.

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No tiene corazón, mala mujer.

Quiero comentarles algo antes de comenzar la historia de hoy y es lo siguiente: ustedes saben que publico una entrada en esta vaina cada mundial y seguirá siendo así por un par de razones. Primero, aunque no lo crean yo también tengo cosas por hacer que me demandan mucho tiempo como trabajar, llorar y esas vainas, lo que complica un montón sentarme a escribir aquí maricadas que realmente a nadie le importan. Segundo, me desmotiva mucho ver vídeos o leer noticias sobre niños talentosos mientras yo hablo mierda en esto, dios santo, qué horrible no ser útil ni aportar nada. La cosa es que probablemente seguiré escribiendo por aquí, no con la frecuencia que un par de personas quisieran, pero escribiendo al fin y al cabo. La calidad es una mierda como ya saben y les recomiendo que si quieren sacarle provecho a lo que ofrece Internet es mejor que no me lean.

La historia que les quiero contar el día de hoy sucedió, supongo yo, más o menos cuando cursaba tercero de primaria. Lo que sí tengo claro es que era el mes de Mayo y por esos días en el colegio estábamos preparando lo que se le iba a dar a las mamás en su día y no voy a negar que me emocionaban esas fechas ¿saben? me parecía hasta bonito celebrar días así, además las tradicionales onces compartidas me hacían ilusión también porque soy marica desde siempre.

Resulta que la profesora Leonor, mi directora de curso, consideró una buena opción dar de regalo una flor hecha por nosotros mismos, un Bon Bon Bum y un poema. No sé por dónde empezar el análisis del presente porque hay muchos aspectos importantes y no quiero dejar nada por fuera. Antes de continuar me parece pertinente decirles que hasta aquí no he dicho la palabra “hijueputa” y no sé si sentirme orgullosa o decepcionada, en fin. Retomemos, para lograr un análisis más completo es necesario que les cuente qué nos pidieron para la elaboración del regalo. La agenda decía lo siguiente:

Para mañana traer los siguientes materiales para hacer una flor que se dará el día de la madre:

  1. Dos octavos de foami de diferente color.
  2. Un palito de pincho.
  3. Papel crepé verde.
  4. Un tubito de escarcha.
  5. Pegante.
  6. Tijeras.
  7. Plumones.
  8. Un octavo de cartulina.

Bueno, partamos del hecho de que las mamás tenían que comprar los materiales para la elaboración de su propio regalo, además de fingir sorpresa a la hora de recibirlo sabiendo que desde el primer momento la profesora y su subnormalidad habían puesto de título “PARA MAÑANA TRAER MATERIALES PARA HACER UNA FLOR QUE SE DARÁ EL DÍA DE LA MADRE”. Mujer, que la inversión del dinero debe justificarse pero siendo menos boba hijueputa. Digo ¿cómo esperaba la profesora que fuera una sorpresa? yo no me imagino a una mamá tratando de fingir asombro con esa mierda “AY MIRE, EL CHINITO ME HIZO UNA FLOR CON LOS MATERIALES QUE PIDIERON PARA HACER UNA FLOR, QUÉ SORPRESA, VIRGEN SANTA, YO PENSÉ QUE IBAN A CONSTRUIR UNA BOMBA ATÓMICA CON DOS OCTAVOS DE FOAMI”, mira profe Leonor la vida es más compleja que eso, malparida boba.

En fin, las mamás tenían prácticamente que darse su propio regalo, claro, uno daba la mano de obra pero no es la misma vuelta. Además no sé si lo notaron pero re básica la vaina, yo creo que todos los que leyeron la lista saben ya cómo es el proceso para hacer la flor. El modelo educativo y los métodos pedagógicos están obsoletos incluso en eso, yo creo que esa flor la hicieron hasta Faryd Mondragón, Simón Bolívar y Amparo Grisales cuando eran pequeños y supongo que la siguen haciendo en los colegios. En suma, esa manualidad era muy sencilla, pero voy a citar una excusa que utilizamos cuando no tenemos un hijueputa peso ni un poquito de talento e imaginación para regalar algo medianamente decente: “Lo que importa es el detalle”.

Sin más nada que pedir hicimos en clase de artística la dichosa flor en pasos muy sencillos, nada del otro mundo: recortar un círculo en foami, en otro color recortar los pétalos, pegar las partes en el octavo de cartulina, recortar la flor, envolver el palito de pincho en papel crepé verde y pegarlo en la parte trasera de la flor. Pero nos faltaba el poema, otra gran idea de nuestra querida profesora que al parecer era menos creativa que el diseñador de los logos de la alcaldía de Peñalosa.

El poema ya era un asunto literario, ya más pensado y trabajadito. Pero eso era lo de menos porque la profesora nos puso a escribir a todos lo mismo:

 

Del cielo cayó una rosa

mi madre la recogió

se la puso en la cabeza

y qué linda que quedó

 

No sos nadie, Neruda, que no hicimos una antología de poemas porque no queríamos arrebatarte la oportunidad de seguir figurando después de muerto, pequeño pedacito de mierda.

Con todo listo solo quedaba comprar un paquete de Bon Bon Bum para repartir y ya. Llegó pues el día y las mamás tenían que ir al colegio. Habían mandado circular y todo el asunto protocolario para la reunión. Obviamente yo le entregué la circular a mi mamá y ella dijo que bueno, que allá nos veíamos.

Ese día, empezaron a llegar las mamás y la profesora las sentó en una especie de círculo satánico hecho con sillas pequeñitas y dijo:

—¿FALTA ALGUNA MAMITA POR LLEGAR?

Yo miré y mi mamá por ahí no estaba, ya era tarde y todas estaban ya sentadas esperando esa belleza de regalo. Así que dije:

—No, profe, falta mi qcha.

Mentiras, “Falta mi mamá, profe”. En ese momento pasó algo muy triste, amigos, se paró una señora que de hecho era mi vecina y dijo:

—PREKUZION KE YEGARON LOZ PERROZ SALBAJEZZZZZ

Mentiras, dijo:

—Mija, yo vengo en representación de su mamita.

A ver, grupo, vamos a reflexionar un momentico.

“Vengo en representación de su mamita” ¿DESDE CUÁNDO MI MAMÁ ERA PRESIDENTA DE LOS ESTADOS UNIDOS Y TENÍA QUE MANDAR REPRESENTANTE? ¿QUÉ PARTE DE “INVITAMOS A TODAS LAS MAMITAS DE LOS NIÑOS DE TERCERO A UN COMPARTIR” NO ENTENDIÓ MI MAMÁ? ¿QUÉ CLASE DE PERSONA SIN SENTIMIENTOS MANDA A UNA VECINA A LA CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA MADRE QUE SU HIJA HABÍA PREPARADO CON TANTO ESMERO? MIRA MAMÁ, QUÉ GONORREA DE ACTITUD TAN HIJUEPUTA, AHHH PERO FUERA UN COMPARTIR DEL DÍA DE LA MADRE ORGANIZADO POR SUS MATAS AHÍ SÍ VA ¿NO, INDIA ASQUEROSA? SI ALGÚN DÍA LEE ESTO, MAMI, NO TIENE CORAZÓN MALA MUJER.

Amigos, pues mi mamá mandó a la vecina… y ni siquiera era una vecina todo bien, sino la sapa que cuando me pegaban le decía a mi vieja “Eso, a esos chinos toca corregirlos porque se le salen de las manos a uno”. Yo me sentía más triste que Santos cuando dura más de 30 segundos sin hablar del proceso de paz, qué desilusión, hubiera preferido que no hubiera ido nadie a ni mierda. Yo tenía ganas de cortarme las venas con los pétalos de esa flor de foami.

La vaina fue que me tocó darle el poema, el Bon Bon Bum y la flor a esa gorda malparida que nos decomisaba los balones. Fue el escenario perfecto para la reconciliación, necesito que Juan Manuel Santos lea esto para que en la Habana le dé a cada integrante de las FARC una flor de foami, si no se arreglan los problemas de Colombia así, nada lo hace. Pero real, muchachos, me sentí muy humillada y solo quería salir de ese salón lo más pronto posible.

La vieja esa se despidió y se fue, yo salí y me fui para la casa emputadísima. Mi mamá me saludó de la forma más desgraciada:

—¿Cómo le fue, mamita? ¿La señora Inés sí fue?

Me hubiera ofendido menos que me tuviera de comida sopa de ahuyama con jugo de tomate de árbol caliente y que me saludara con un palmadón en el mascadero. Yo no le dije nada, me indigné y me fui a paro indefinido porque #ColombiaNoSeVende #LaMadreEsSuyaPeroColombiaEsNuestra #ParoNacional #ElParoAgrarioSíExisteViejoHijueputa #NiDeDerechaNiDeIzquierdaSomosLosDeAbajoyVenimosPorLosDeArriba

Mi mamá me dijo que no había ido porque se le hizo tarde y cuando vio que la señora Inés sí estaba arreglada, pues le pareció fácil decirle que entrara por ella. Pero eso no se perdona, es más fácil perdonar que se coman lo que uno dejó guardado en el horno de la estufa.

Ah, pero el día que dejé a mi compañera en el salón como mi representante mientras me iba a jugar billar ahí sí pusieron el grito en el cielo, anotación en el observador, una semana sin onces y así todo. Eso, queridos hermanos, es hipocresía de la pura. Esa hipocresía que nos tiene jodido el país comienza con uno, nace en cada mamá que en lugar de ir a la celebración del día de la madre del colegio de su hija prefiere mandar a la vecina.

 

Eso fue todo, perdón por respirar.

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Ahí les dejo ese mierdero

Jueputa los tengo muy abandonados, en cualquier momento me demandan por alimentos. Voy a contarles alguito, lo último del año y esperemos que lo último de mi vida oremos al señor escúchanos señor.

Hace ya varios diciembres, no recuerdo el año, este pechito ardiente de amor estaba muy feliz porque al fin había llegado el mes que más le tramaba.

Desde noviembre yo estaba más emocionada que un estudiante de medicina estrenando bata, claro cómo no, diciembre significaba dormir hasta tarde, estar libre de tareas, comer una chimba, prender velitas, echar chispitas mariposas y volcanes, soyarme los temas con mis tíos barrigones, ponerme ropa percha, sacarle plata a mis tías mientras estaban borrachas, pero lo más importante: recibir regalos.

Esa vaina de los regalos cómo emocionaba, ole, yo no hacía carta pidiendo cosas porque eso no lo hacíamos en las familias en las que la humildad prevalecía la magia crecía. Sin embargo, año tras año esperaba con ansias esa noche como el que espera un SITP a las 10 de la noche en Bosa. Y bueno, les comento, yo quería una patineta re brutal para engallarla y hacer piques con los socios, pero tocaba esperara porque la pobreza es mera perra malparida.

Resulta que como yo ya sabía que el man gordo que daba regalos no existía sino que eran los papás  los que trabajaban todo el año para que ese triplehijueputa se llevara el crédito, empecé a buscar el lugar donde estaba la caleta de regalos en la casa. En el ranchito vivíamos con mi abuela, dos tíos y tal, cada uno con sus hijos, es decir, no solo estaba en busca de mi regalo sino en busca de todo.

Me puse pues a la tarea un día ksual, mi abuelita estaba durmiendo y mi hermano como que jugando, solo estábamos los tres. La puerta de la habitación de mi tío se abría con un cuchillo, real, así son las casas bacanas, entonces tomé uno y comenzó el sandungueo el perreo. Mentiras, abrí la puerta y omaigá.

Me encontré con el cuarto de mierda de mi tío pero por dios, había una bicicleta muy chimba de esas pequeñitas que tenían las rueditas azules, amarillas, rojas y verdes. Yo dije “JUEPUTAAAA ESE ES MI REGALO PORQUE MI PRIMA YA TIENE BICICLETA Y YO NO AAAGHHH QUÉ GONORREA HPTA KE BIBA LA MARIGÜANA”. Yo estaba más feliz que Uribe en la sección de sierras de Homecenter y pues, si me la iban a dar el 24 ¿por qué no utilizarla ya? igual era mía dios santo.

Corrí un poquito la cama y me monté, a lo bien puedo decirles que ha sido uno de los momentos más felices de mi vida. Casi no podía andar porque el lugar era pequeño pero qué puta felicidad andar al menos tres centímetros montada en esa bicicleta tan guasabra. Pero como a yiosito no le trama que uno pille los regalos antes de que nazca su hijo y abra la cajita llena de incienso, pues paila, me pasó algo horrible: noté que seguía respirando.

Mentiras, como mi tío era todos desordenado la cama estaba sin tender y las cobijas estaban en el suelo. Cuando pedaleé me enredé como con una cobija o yo no sé, el hecho es que me caí durísimo, boté todo lo que estaba sobre la mesita de noche, el tiestazo fue tan paila que la cadena de la bicicleta se salió y la canasta se rompió como mi corazón. De la angustia que me dio pensar en cómo iba a arreglar ese mierdero se me olvidó el dolor, ya no era físico sino espiritual.

Me paré como las guerreritas de Dios, arreglé la mesita de noche y listo, pero la bicicleta ya estaba paila, yo traté de poner la cadena pero no me joda, era trinca, eso no era lo mío. Yo nada me puse a llorar, pero ya qué podía hacer, dejé quietico todo como si no hubiera pasado nada y me fui juiciosita para mi cuarto. Como dijo mi papá “Ahí les dejo ese mierdero”. Mi tío esa semana se quedó y todo pero como que no se dio cuenta del accidente porque no dijo nada, ni le reclamó a mi mamá entonces relajada.

Llegó pues el 24 de diciembre, yo me levanté rápidamente y pensé: “Hoy he despertao’ acariciando la noticia de que tú no volverás. Desorientao’, dando vueltas en mi cama pensando si me amas, yo que te he ama’o, como nadie como loco amores como el mío pocos hay”, mentiras dije “Hoy fue, jueputa vida gonorrea, veo la percha cucha, veo la pinta que ya me quiero perchar bien cerdo para salir a comprar lo del desayuno omeeeeeeee ven ven ven a nuestras almas jesús ven ven ven “. Me alisté afiebrada, andaba toda lambona ayudándole a mi mamá y todo, qué chimba muchachos una bicicleta.

Llegó la noche y yo toda emocionada dormí un ratico para que a las 12 yo fuera la primera en estrenar mi regalo. Llegaron mis primos, tíos, en fin, llegó toda la banda para verme montada en esa nave tan makia. Trin, comimos arroz con pollo, gaseosa, perreamos chimbita y ya, FELIZ NAVIDAD HIJUEPUTA GRACIAS POR TANTAS BENDICIONES DIOS MÍO, LAMENTO QUE MATEN A TU HIJO EN UNOS MESES PERO ESAS NO SON PENAS PARA UN WARRIOR. En fin, a destapar regalos.

Uno por uno iban recibiendo sus regalos. que muñecas, que carritos, que maricaditas ahí. Cuando me llamaron a mí y yo tratando de fingir sorpresa “Ay pero qué será, cualquier cosita es bien recibida, quién sabe qué será”, cuando mi mamá me pasa como una bolsita con un par de walkie talkie y yo re “Oye qué gran despiste, ya puedes darme mi bicicleta”, mi mami dijo:

—Feliz navidad, mamita.

y yo:

—JAJAJAJAJAJA AY TAN CHISTOSA MI MAMITA JAJAJAJAJA POR ESO LA AMO RESTO, ME VOY A REÍR MUCHO AHORITA MIENTRAS MONTO MI BICICLETA.

Pues amigos, después de par de minutos de risa mi mamá siguió hablando con mis tías y ahí supe que ese era mi regalo, esa parte de mi vida, ese pequeño momento de mi vida lo llamo tristeza.

Yo casi lloro pero los guasas no lloramos en manada sino solitos. Pero bueno, Kathe ¿Y esa bicicleta entonces para quién era? de nuevo llegó la esperanza. Y se volvió a ir cuando llamaron a mi prima, la malparida quería otra bicicleta porque la de ella era muy grande ¿AAAHHHHH? pues esa nave era para ella, me sentí como Ariadna cuando le quitaron su coronita. Yo ya valía tres hectáreas de mierda en ese momento, pa’ qué sentimientos si se los van a volver nada ¿pa’ qué hijueputas?

Lo único makia fue que cuando llegó la bicicleta estaba toda paila, con la canasta sumida y con la cadena por fuera. Pero igual, la bicicleta la arreglaron, mi corazón no.

Ya luego dije como “OLLE PRINXEXA LEBANTHA LA KBEZA KE SE TE KAE LA KORONA” y nada, a parcharme los visajes esos que me regalaron. Uno se lo dí a mi corazón y el otro me lo quedé yo, así podía escuchar más claro cómo lloraba. Mentiras, jugamos a los detectives y esas vainas, se pasó chimbita pero qué tristeza tan perra hijueputa odio a todo el mundo esa piroba ni siquiera engalló la máquina ni ni mierda, ni siquiera sabía montar agh piroba

Eso fue todo, amigos, espero que tengan un fin de año muy bonito. La mejor energía para el otro, gracias por prestarme atención, los re tkm. Disculpen ahí todo lo malo.

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¿ESTÁ JUGANDO LA PRINCESA ELSA O QUÉ HIJUEPUTAS?

Ya me cansé de saludarlos siempre con una disculpa, parezco un man. Pero igual, les cuento que últimamente me ausento mucho de por aquí porque estoy ocupada haciendo temitas nuevos para mi álbum de rap conciencia “Rapiando a lo ke mark”. Le ofrezco excusas a la gente que me ha escrito “Olle kt ezthaz re rik, sos muy kpa pero ezcribre algo te amo kasemonoz ke mera prencenzia”, bueno no tan así pero igual, tristemente se me está complicando de una manera brutal venir por aquí, pero ustedes saben que los llevo en el corazón de las cartas y que apenas pueda vengo a poner maricadas.

Hace unos días estaba hablando con una amiga de Colombia con quien hace muchos años no conversaba, duramos como 4 horas hablando mierda, una vaina loca pero bonita. Mientras adelantábamos cuaderno, Marcela, me recordó un suceso que ocurrió cuando estaba como en primero de primaria, o yo no sé, no sabemos exactamente en qué año fue, lo que les diga es mentira. El hecho es que me reí muchísimo escuchando de ella esa vaina, a mí no me va a sonar tan bacano como a ella pero voy a tratar de contarles las vainas de la manera más detallada posible según lo que recuerdo y según lo que me contó mi socita.

Marcela y yo éramos amigas desde que entramos a kinder porque éramos vecinas, entonces el barrio nos respaldaba. Yo duré viviendo (o de vacaciones, no recuerdo) un tiempo en Jardín, Antioquia y llegué a Bogotá como en marzo a iniciar mi año escolar. Marcela ya estaba estudiando en un colegio a unas cuadras de la casa donde vivíamos en la capital, entonces le rogué a mi vieja que me matriculara allá para estar con Marcela, le prometí que iba a estar juiciosa y mi mamá aceptó. Me matricularon y todo era felicidad.

El colegio era privado, y aunque no era muy costoso, mi abuelita le ayudó a pagar la matrícula a mi mamá porque de Antioquia llegamos sin un peso. Yo estaba muy feliz porque no iba a llegar ahí a tantear terreno sino que iba con la socia que no mentía, entonces relajada.

Hay un problema cuando uno es pobre y trata de meterse a un lugar en el que la gente no lo es: adaptarse es una gonorrea.

  1. En ese colegio daban dos descansos, lo que le significaba a mi mamá mandarme dos refrigerios de lonchera. Pero a la qcha la respaldaba el barrio, el señor de la tienda le fiaba entonces bless.
  2. Yo no tenía para el uniforme, entonces tocaba irme de particular.
  3. Tenía que irme de particular y no tenía la percha.
  4. Los niños de allá eran del mismo barrio paila pero eran unas lokitas.

En fin, por ahí solucionamos par de problemas y llegó el primer día de colegio. Cuando yo llegué, ellos ya llevaban como mes y medio estudiando entonces ya se conocían. Entré al salón caminando con un flow violento, yo iba con un jean ahí re guasa, una camisetica rosada de Minnie Mouse y unos Croydon blancos una grosería (Marcela me dijo que yo iba vestida así, pero no creo, según recuerdo yo iba con un Versace re percha).

Entré al salón y las niñas se me empezaron a reír por los zapatos que llevaba y yo re “OYGAN PIROBAZ LLA QUICIERAN THENER ESTOS PIZOZ TAN CHIMBAX KE THENGO LLO, DE SU EMBIDIA NASE MI FAMA”. Me sentí re paila porque las niñas se me rieron, pero normal those aren’t penas for a God’s warrior, entonces me senté al lado de Marcela y ella toda bonita me dijo que no le pusiera cuidado a esas niñas. El día pasaba y se me hacía eterno, estaba aburrida, ese colegio ya no me tramaba, Marcela era todo bien pero no me sentía a gusto.

Llegó el primer descanso y no, qué aburrimiento tan hijueputa cuando abrí la lonchera. Uno con ganas de caviar cuanto ¡trin! un huevo revuelto embutido dentro de un pan rollo con jugo de curuba en botilito de Conavi… ese jugo estaba más separado que mis papás, arriba el agua y abajo la curuba y la leche como quien no quiere la cosa. Pero como tenía severa gurbia, comencé a comerme lo que mi mamita me había mandado y estaba hasta rico. Pero todo cambió cuando te vi, de blanco y negro a color me convertí. Mentiras, se me acercaron las niñas del salón.

Una de las niñas iba con la lonchera como si fuera una señora con su bolso y me dijo:

—Usted es un niño porque no tiene maquillaje como nosotras. -Léase con tono de niña lámpara chillona que mueve la cabeza al son de las palabras.

Yo le dije:

—Oie oie, mira, déjame comer en paz mi caviar con jugo de curuba.

Mentiras, no respondí nada porque tenía la boca llena de pan rollo con huevo revuelto. De repente se acercó otra niña y dijo:

—Su mamá no la quiere porque le manda refri feo

Chinita re malparida, ahora cuando Marcela me contó eso duré riéndome como 2 horas pero pana, en ese momento yo quería matar a esa hijueputica que se comía las uñas. Y yo como toda una potra, una caballota, una diva respondí:

—*Llora a lo que mark*

Pues me puse a llorar como la gente chimba y ese trío de enanas malparidas se fueron corriendo. Llegó Marcela y me preguntó que qué me pasaba y nada, yo no quería ni mierda, solo quería que se acabara ese día.

Mi tío me recogió ese día, una calidá de hombre, y al ver que yo estaba con los ojitos rojos me dijo:

—Princesa ¿qué le hicieron? ¿qué le pasó en los ojitos?

—Q’hubo qcho, nonas no pazo nada es ke me pegu3 severa traba tan hpta jejeje

—A mí no me engaña culicagada, usted estaba llorando porque su mamá le mandó jugo de curuba de ayer JAJAJAJAJAJAJAJAJA Severa galleta mi socia.

Mentiras, yo le conté y me respondió con un consejo muy sabio:

—Mami, pues usted no se deje. Dele en la jeta a esas chinitas maricas cuando la jodan. Camine le gasto un helado.

Evidentemente los tíos no son buenos consejeros y no son tan maduros como un esperaría que fueran, pero como mi tío era re guasa conmigo y me gastaba helado pues seguí su consejo. Esa noche empecé a cranearme las vainas, pensé una posible situación y me imaginé cómo debía proceder en caso tal de que sucediera. El hecho es que al día siguiente me fui re mentalizada a no dejármela montar de nadie, hijueputa. Iba tan mentalizada que cuando la profesora dijo:

—BUENOS DÍAS AMIGUITOS ¿CÓMO ESTÁN?

Yo re:

—No sea sapa, piroba hijueputa. Madure a lo bien que ya está como grande para que ande con esas maricadas, dígale a su marido que se la culee a lo bien que me tiene fastidiada que sea tan boba hijueputa con esas canciones de mierda.

Nocherto, mi punto es que yo iba con toda a ganarrrrr. Llegué, me senté con Marcela y la mañana de hecho transcurrió en completa calma. Pero el descanso es ese momento de la jornada en la que los niños se transforman en severas lámparas. Ese día no me chimbearon por la comida porque mi vieja me mandó severo ponqué con yogurt, pero tenían que azararme el parche por cualquier lado.

Resulta que todos los del salón estaban jugando congelados, así que Marcela me dijo que fuéramos a jugar. Obviamente tocaba pedirle permiso a esas niñas para jugar porque ellas eran las “Dueñas” del juego ¿Pueden creer a estas pirobitas monopolizadoras de juegos? pero como los burgueses son quienes poseen los medios de diversión, a nosotros los desposeídos nos toca ofrecer nuestra energía a cambio de un tiempito de alegría para poder satisfacer nuestras necesidades básicas de makias… en fin, paila, me tocó preguntarle a las niñas si me dejaban jugar.  Me respondieron:

—No, ya estamos completos.

Y yo tipo “ÓLLEME NO ZEAZ MALPARIDA ¿LOS CUPOS SON LIMITADOS? ¿ESTÁ JUGANDO LA PRINCESA ELSA O QUÉ HIJUEPUTAS? REZPETHENMEN ZI KIEREN KE LAZ REZPETHEN, MARIKONAZ”. Mentiras, la verdad es que terminé siguiendo el consejo de mi tío, y sin pensar ni un toque, así sin mente cual comunicadora social uribista, le pegué un puño en el estómago.

Las amiguitas se fueron a llamar a la profesora, la niña se puso a llorar, Marcela muy preocupada no decía nada y yo sentía un freeeesquito que todavía me da ánimo para seguir viviendo. No duré ni una semana en ese colegio, ke trostesa. Obviamente llamaron a mi mamá, me voltearon el mascadero, me cambiaron de colegio y aquí sigo real a mi manera… lo de siempre.

 

Eso era todo, amiguitos, creo que fui como muy grosera perdón no soy vulgar, nadie dijo que la historia era chimba. Vayan en paz, mis chinitos.

 

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DÓNDE EZTHÁ MI MIYÓN DE PEZOZ????

Hace mucho no venía por aquí, socitos, entonces estoy como barriendo y limpiando los vidrios del blog pero todo bien.

Resulta que hoy en mi tierrita, Colombia, se celebra una fecha bien peculiar o pa’ culiar, como quieran llamarle (Me estoy riendo muy fuerte de ese chiste tan re marica. Perdóname Dios por ser tan imbécil, pero así me hiciste tú así que es tu culpa y no mía. no t konozco bai). El hecho es que se celebra el día del amor y la amistad.

Sucede que el mes de septiembre está marcado por una serie de “rituales” que hacen más llevadera la vida de quienes los hacen. Uno de esos rituales es un juego llamado “Amigo secreto”, creo que se juega en otros lugares del mundo, pero en Colombia por lo menos, es casi una tradición que se lleva cabo exclusivamente en este mes. Incluso, algunos lo complementan con una dinámica de endulzada, es como un plus. Es un juego muy interesante y para los que no saben, les voy a decir los pasos a seguir para llevar a cabo la dinámica:

  1. Reunir a un grupo de personas con los mismos vacíos que usted, que no tengan con quien tirar el día del amor y la amistad y que tengan ganas de sentirse queridos mientras el resto del mundo está moteleando.
  2. Escriba los nombres de los participantes en unos papelitos que posteriormente debe doblar y meter en una cartuchera, una bolsita, un bolso de maquillaje, en fin.
  3. Después de revolver muy bien los papelitos y de llorar un ratico porque sabe que su vida es una mierda, dígale a cada integrante del grupo que saque un nombre.
  4. OJO, este juego tiene su complejidad. NO PUEDE MOSTRARLE EL NOMBRE QUE LE SALIÓ A NADIE. Parece que por eso se llama “amigo secreto” pero pues hay más teorías

Cuando cada uno tenga el papelito con el respectivo nombre en su poder, debe ser muy caleto y no contarle a nadie, como les decía. La idea es que al final de septiembre, o en la fecha que acuerden, usted le de un regalo a la persona que está escrita en el papelito que sacó. En este punto se presentan un resto de líos, básicamente porque todos se cuentan y termina convirtiéndose en un “Marica ¿Usted a quién sacó? cámbiemelo que esa vieja que me salió me cae como un culo”, entonces se putea mucho el juego.

Ahora, lo de la endulzada consiste en que usted todos los días, desde que saca el papelito hasta el día de entrega de regalos, debe darle un dulce a la persona que le salió sin que se de cuenta. O sea, este juego es muy caleto en todo sentido. Incluso, hay personas que fijan un valor mínimo del regalo para que exista un equilibrio entre lo que usted regala y lo que le regalan. Regla que normalmente no se cumple básicamente porque somos colombianos.

Ahora bien, teniendo en cuenta lo anterior, les comento que yo también he participado en esta dinámica y voy a compartirles una experiencia que tuve cuando estaba como en segundo de primaria, o no sé realmente, pero era pequeña.

Un día la profesora llegó al salón muy emocionada, solo entendí la razón cuando dijo:

—BUENO MIS AMORES, VAMOS A JUGAR AL AMIGO SECRETO.

A decir verdad no me alegró en lo más mínimo la noticia, porque para jugar a esa vaina era necesaria una cosita: plata. Todo es plata, hijueputa. El hecho es que la cucha como ofendida con la vida dijo que era obligatorio jugar. Y comenzó con el proceso que les comenté anteriormente, cortar papelitos, revolver… vieja marica, en vez de haber preparado la clase.

Llegó pues la hora de sacar el papelito y entre 35 saqué el más hijueputa, es que uno es muy de malas parce. Yo creo que Dios se levantaba, se sentaba desparchado a desayunar, miraba para la Tierra a ver qué había de nuevo y decía “Voy a joder a Katherine que hace dos días está sana”. Me salió la hija de la profesora. A ella todos le rendían pleitesía en el salón, era re consentida y engreída, tenía hasta maquinita de helados y muñecas que hacían chichí y popó… una burguesita de mierda llamada Paula.

Recuerdo que ese día todos salieron muy contentos con sus loncheritas, corriendo, riéndose, jugando, malpariditos como si la vida fuera muy chimba. Yo salí más aburrida que reggaetonero en biblioteca, pensando en resto de cosas:

  1. ¿Qué le regalo a una niña que lo tiene todo?
  2. ¿De dónde putas voy a sacar plata para comprarle algo a esa niña?
  3. ¿Por qué la vida es tan jard con la gente guasa?
  4. Ojalá me endulcen con cianuro.
  5. ¿Será que me puedo ahorcar con la lonchera?
  6. No paila, si me ahorco con la lonchera se voltea el botilito y se me riega el jugo de guayaba.
  7. Agh jueputa mi mamá por qué me manda jugo de guayaba
  8. Oye mamá ¿Por qué eres tan tirana con el que sabe amarte?
  9. Ojalá mañana haciendo las sumas se me parta la mina del lápiz y cuando le vaya a sacar punta, la cuchilla el tajalápiz salte y se me clave en el kokoro.

Cuando llegué a la casa le conté a mi mamá y me respondió lo que esperaba:

—¿Y eso es obligatorio?

—Sí señora, toca dar regalo y dulces.

—Dígale a su papá.

Mentiras, muy gonorrea de parte de mi mamá si me hubiera dicho eso. Simplemente hizo mala cara y siguió cocinando. Yo seguía muy preocupada pero pues tocaba ver el lado positivo: yo le había salido a alguien, me iban a dar un regalo, el sacrificio no era en vano.

El primer día de endulzada le di a Paula una chocolatina Jet de las pequeñas, pero pues a mi juicio es un dulce muy valioso; la pelada se comía la chocolatina, tenía una lámina de animalitos con información para las tareas de biología, además, lean bien, ELLA LE PODÍA QUITAR EL ALUMINIO A LA ENVOLTURA PARA UTILIZAR EL PAPELITO COMO CUERO Y PEGARLO ¿AH? ¿NO ES LA ENDULZADA MÁS COMPLETA DEL MUNDO? ES QUE ESA MALPARIDA DE LA PROFESORA DEBIÓ VALERME ESA ENDULZADA COMO REGALO A LO BIEN MUY MAKIA. Y a mí no me regalaron ni un hijueputa chicle ese día, qué tristeza.

Los siguientes días yo trataba de comprarle dulces ricos y baratos a la niña, pero algo es algo. Y a mí, queridos hermanos, nunca, ni un puto día me dieron endulzada, eso me tenía más triste que cuando mi mamá me ponía a lavar las ollas. Estaba ofendida con la vida pero la profesora me daba ánimo diciendo:

—De pronto no te han dado dulces porque te están preparando un regalo bien lindo.

Yo le creí y dije “Oie zi tienez rason llo kreo ke me ban a regalar un kasa kon pizina jejeje”. Todos se daban dulces ricos y a mí no me botaban ni un calao estos malparidos chinos.

El día anterior a la entrega de regalos, mi mamita muy hermosa llegó a la casa y me dijo:

—Muñeca, camine y compramos el regalo de la niña porque mañana se nos hace tarde.

Virgen santísima, mi mami había ahorrado y tenía plata para patrocinarme el regalo de amigo secreto, más hemocha esa mujer. Fuimos, pillamos unos visajes ahí de maquillaje para niñas pero no valía la pena botarle plata a eso. Pillamos otras vainas pero nada bonito, hasta que decidimos comprarle un peluche ahí re marica que en la pancita tenía como un bolitrón, o yo no sé si era un tumor esa mierda, pero alumbraba y se veía bonito. Mi viejita toda linda me dijo que le compráramos una cajita de chocolates y una corona de princesa (Paula era aficionada a las princesas, era la líder del club de fans de Cenicienta). En fin, el regalo se veía tan chimba empacadito que yo lo quería para mí. Es como cuando sales con alguien brusquito de cara y maluquito de cuerpo, después de un tiempo terminan pero notas que el man (o la vieja) por fin se está poniendo bueno, pero paila porque ya se lo va a comer otra aunque tú le tengas más ganas que antes, así.

Al otro día yo llegué al colegio toda feliz con el regalo bien percha y emocionada por lo que me iban a regalar a mí. Empezó la entrega de regalos y qué ansiedad. Me tocó entregarle a Paula la bolsita y la niña se puso como feliz, eso me alegró porque se puso su coronita y empezó a mariquear por ahí como siempre creyéndose el putas, pero feliz. Luego de un rato llegó mi momento de gloria… le había salido a una pelada llamada Angie, ella llevaba una bolsita pequeña y yo “Agh ojalá que en esa bolsita haya un millón de pesos”. Angie se me acercó y me la entregó.

Yo abrí la bolsa muy emocionada, sin romperla porque eso sirve pa’ empacar otro regalo. Cuando ¡triiiin! una bolsita como con cuatro dulces de anís y yo re:

-OLLE OLLE REZPETHAME PIROBA HPTAAAAAA DÓNDE EZTHÁ MI MIYÓN DE PEZOZ????

Pero me calmé y miré al fondo de la bolsa, había una cajita. La abrí con la esperanza de encontrar oro o algo así, cuando encontré algo que me rompió el kokoro en mil pedazos…

No sé si ustedes recuerdan que por allá en ética y valores de primaria, a uno lo mandaban a decorar un huevo para cuidarlo como a un hijo. Bueno, pues esa china marica me regaló un huevo en una hijueputa cuna de cartón. Era un huevo, con ojitos y boquita dibujados con marcadores, con cabello de lana verde y con bracitos de plastilina. Angie ni siquiera se esforzó en hacer un huevito chimba, ni siquiera le pintó la cuna.

O sea Angie, espero que me esté leyendo porque quiero preguntarle par de cosas ¿CÓMO HIJUEPUTAS PENSABA QUE ME IBA A DIVERTIR CON UN MALPARIDO HUEVO VACÍO? ¿QUERÍA QUE LE AMARRARA UNA CUERDA Y LO ARRASTRARA POR LA CALLE COMO A UN PERRITO? ¿QUERÍA QUE DURMIERA CON ÉL O QUÉ HIJUEPUTAS? ¿POR QUÉ ES TAN MALPARIDA? Y NO ME DIGA QUE NO TENÍA PLATA PORQUE USTED TENÍA LA DE PLATA, PIROBA, USTED COMÍA EMPANADAS Y COSAS ASÍ EN DESCANSO ¿NO PODÍA AHORRAR PARA COMPRARME ALGO MEDIANAMENTE DECENTE? AGH PIROBA LA ODIO, NO SE IMAGINA LA TRISTEZA QUE ME DIO VER ESE HUEVO PELI VERDE EN UNA PUTA CUNA DE CARTÓN CON PAPEL HIGIÉNICO, MIENTRAS TODOS DISFRUTABAN DE SUS MUÑECAS Y SUS BALONES Y TODO LO CHIMBA QUE SE REGALARON. Y LOS DULCES DE ANÍS SABÍAN A MIERDA, ESTABAN TODOS PARTIDOS COMO SI SE LES HUBIERA SENTADO ENCIMA PERRA HIJUEPUTA OJALÁ NUNCA PUEDA IRSE SENTADA EN EL TRANSPORTE PÚBLICO. ME ARRUINÓ LA INFANCIA LA ODIO.

En fin amigos, fue un suceso muy triste, no lloré cuando vi mi regalo porque las guerreritas de dios somos fuertes pero qué puta tristeza. Y la niña no era pobre ni nada, los papás tenían dos carros y taxis, ella siempre llegaba con resto de dinero para las onces… es que al menos se hubiera esforzado, esa mierda todos la habíamos hecho a inicio de año, ni siquiera le cambió el color del pelo, ni le puso escarcha ni nada.

Ya me dio tristeza, me hubiera regalado una botella de Clorox para tomármela.

Eso era todo, perdón por respirar. Ojalá culeen mucho, los odio.

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Maiky a veces me sigue la corriente

Hace un tiempito escribí algo en las Delicias de Maiky, les dejo el link para que pillen no solo la historia sino la página en general que es un chimba. Les cuento que tiene una vaina que se llama “Viernes de criollitas” y sé que les va a tramar mucho, hay artículos, eventos, entrevistas, fotos… mejor dicho, vayan y miran cómo es la vuelta. En Twitter está como @Deliciasdemaiky, esa mierda sobra porque en la página están todas las redes.

Qué se me escapa… ah sí, Maiky me paga con envueltos entonces sí, soy una vendida para los que preguntaban.

publicidadpolíticapagada elexcesodealcoholesperjudicialparalasaludprohíbaseelexpendiodebebidasembriagantesamenoresdeedad

Ahí les rulo el link:

http://www.lasdeliciasdemaiky.co/lo-que-se-regala-no-se-pide/

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