No tiene corazón, mala mujer.

Quiero comentarles algo antes de comenzar la historia de hoy y es lo siguiente: ustedes saben que publico una entrada en esta vaina cada mundial y seguirá siendo así por un par de razones. Primero, aunque no lo crean yo también tengo cosas por hacer que me demandan mucho tiempo como trabajar, llorar y esas vainas, lo que complica un montón sentarme a escribir aquí maricadas que realmente a nadie le importan. Segundo, me desmotiva mucho ver vídeos o leer noticias sobre niños talentosos mientras yo hablo mierda en esto, dios santo, qué horrible no ser útil ni aportar nada. La cosa es que probablemente seguiré escribiendo por aquí, no con la frecuencia que un par de personas quisieran, pero escribiendo al fin y al cabo. La calidad es una mierda como ya saben y les recomiendo que si quieren sacarle provecho a lo que ofrece Internet es mejor que no me lean.

La historia que les quiero contar el día de hoy sucedió, supongo yo, más o menos cuando cursaba tercero de primaria. Lo que sí tengo claro es que era el mes de Mayo y por esos días en el colegio estábamos preparando lo que se le iba a dar a las mamás en su día y no voy a negar que me emocionaban esas fechas ¿saben? me parecía hasta bonito celebrar días así, además las tradicionales onces compartidas me hacían ilusión también porque soy marica desde siempre.

Resulta que la profesora Leonor, mi directora de curso, consideró una buena opción dar de regalo una flor hecha por nosotros mismos, un Bon Bon Bum y un poema. No sé por dónde empezar el análisis del presente porque hay muchos aspectos importantes y no quiero dejar nada por fuera. Antes de continuar me parece pertinente decirles que hasta aquí no he dicho la palabra “hijueputa” y no sé si sentirme orgullosa o decepcionada, en fin. Retomemos, para lograr un análisis más completo es necesario que les cuente qué nos pidieron para la elaboración del regalo. La agenda decía lo siguiente:

Para mañana traer los siguientes materiales para hacer una flor que se dará el día de la madre:

  1. Dos octavos de foami de diferente color.
  2. Un palito de pincho.
  3. Papel crepé verde.
  4. Un tubito de escarcha.
  5. Pegante.
  6. Tijeras.
  7. Plumones.
  8. Un octavo de cartulina.

Bueno, partamos del hecho de que las mamás tenían que comprar los materiales para la elaboración de su propio regalo, además de fingir sorpresa a la hora de recibirlo sabiendo que desde el primer momento la profesora y su subnormalidad habían puesto de título “PARA MAÑANA TRAER MATERIALES PARA HACER UNA FLOR QUE SE DARÁ EL DÍA DE LA MADRE”. Mujer, que la inversión del dinero debe justificarse pero siendo menos boba hijueputa. Digo ¿cómo esperaba la profesora que fuera una sorpresa? yo no me imagino a una mamá tratando de fingir asombro con esa mierda “AY MIRE, EL CHINITO ME HIZO UNA FLOR CON LOS MATERIALES QUE PIDIERON PARA HACER UNA FLOR, QUÉ SORPRESA, VIRGEN SANTA, YO PENSÉ QUE IBAN A CONSTRUIR UNA BOMBA ATÓMICA CON DOS OCTAVOS DE FOAMI”, mira profe Leonor la vida es más compleja que eso, malparida boba.

En fin, las mamás tenían prácticamente que darse su propio regalo, claro, uno daba la mano de obra pero no es la misma vuelta. Además no sé si lo notaron pero re básica la vaina, yo creo que todos los que leyeron la lista saben ya cómo es el proceso para hacer la flor. El modelo educativo y los métodos pedagógicos están obsoletos incluso en eso, yo creo que esa flor la hicieron hasta Faryd Mondragón, Simón Bolívar y Amparo Grisales cuando eran pequeños y supongo que la siguen haciendo en los colegios. En suma, esa manualidad era muy sencilla, pero voy a citar una excusa que utilizamos cuando no tenemos un hijueputa peso ni un poquito de talento e imaginación para regalar algo medianamente decente: “Lo que importa es el detalle”.

Sin más nada que pedir hicimos en clase de artística la dichosa flor en pasos muy sencillos, nada del otro mundo: recortar un círculo en foami, en otro color recortar los pétalos, pegar las partes en el octavo de cartulina, recortar la flor, envolver el palito de pincho en papel crepé verde y pegarlo en la parte trasera de la flor. Pero nos faltaba el poema, otra gran idea de nuestra querida profesora que al parecer era menos creativa que el diseñador de los logos de la alcaldía de Peñalosa.

El poema ya era un asunto literario, ya más pensado y trabajadito. Pero eso era lo de menos porque la profesora nos puso a escribir a todos lo mismo:

 

Del cielo cayó una rosa

mi madre la recogió

se la puso en la cabeza

y qué linda que quedó

 

No sos nadie, Neruda, que no hicimos una antología de poemas porque no queríamos arrebatarte la oportunidad de seguir figurando después de muerto, pequeño pedacito de mierda.

Con todo listo solo quedaba comprar un paquete de Bon Bon Bum para repartir y ya. Llegó pues el día y las mamás tenían que ir al colegio. Habían mandado circular y todo el asunto protocolario para la reunión. Obviamente yo le entregué la circular a mi mamá y ella dijo que bueno, que allá nos veíamos.

Ese día, empezaron a llegar las mamás y la profesora las sentó en una especie de círculo satánico hecho con sillas pequeñitas y dijo:

—¿FALTA ALGUNA MAMITA POR LLEGAR?

Yo miré y mi mamá por ahí no estaba, ya era tarde y todas estaban ya sentadas esperando esa belleza de regalo. Así que dije:

—No, profe, falta mi qcha.

Mentiras, “Falta mi mamá, profe”. En ese momento pasó algo muy triste, amigos, se paró una señora que de hecho era mi vecina y dijo:

—PREKUZION KE YEGARON LOZ PERROZ SALBAJEZZZZZ

Mentiras, dijo:

—Mija, yo vengo en representación de su mamita.

A ver, grupo, vamos a reflexionar un momentico.

“Vengo en representación de su mamita” ¿DESDE CUÁNDO MI MAMÁ ERA PRESIDENTA DE LOS ESTADOS UNIDOS Y TENÍA QUE MANDAR REPRESENTANTE? ¿QUÉ PARTE DE “INVITAMOS A TODAS LAS MAMITAS DE LOS NIÑOS DE TERCERO A UN COMPARTIR” NO ENTENDIÓ MI MAMÁ? ¿QUÉ CLASE DE PERSONA SIN SENTIMIENTOS MANDA A UNA VECINA A LA CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA MADRE QUE SU HIJA HABÍA PREPARADO CON TANTO ESMERO? MIRA MAMÁ, QUÉ GONORREA DE ACTITUD TAN HIJUEPUTA, AHHH PERO FUERA UN COMPARTIR DEL DÍA DE LA MADRE ORGANIZADO POR SUS MATAS AHÍ SÍ VA ¿NO, INDIA ASQUEROSA? SI ALGÚN DÍA LEE ESTO, MAMI, NO TIENE CORAZÓN MALA MUJER.

Amigos, pues mi mamá mandó a la vecina… y ni siquiera era una vecina todo bien, sino la sapa que cuando me pegaban le decía a mi vieja “Eso, a esos chinos toca corregirlos porque se le salen de las manos a uno”. Yo me sentía más triste que Santos cuando dura más de 30 segundos sin hablar del proceso de paz, qué desilusión, hubiera preferido que no hubiera ido nadie a ni mierda. Yo tenía ganas de cortarme las venas con los pétalos de esa flor de foami.

La vaina fue que me tocó darle el poema, el Bon Bon Bum y la flor a esa gorda malparida que nos decomisaba los balones. Fue el escenario perfecto para la reconciliación, necesito que Juan Manuel Santos lea esto para que en la Habana le dé a cada integrante de las FARC una flor de foami, si no se arreglan los problemas de Colombia así, nada lo hace. Pero real, muchachos, me sentí muy humillada y solo quería salir de ese salón lo más pronto posible.

La vieja esa se despidió y se fue, yo salí y me fui para la casa emputadísima. Mi mamá me saludó de la forma más desgraciada:

—¿Cómo le fue, mamita? ¿La señora Inés sí fue?

Me hubiera ofendido menos que me tuviera de comida sopa de ahuyama con jugo de tomate de árbol caliente y que me saludara con un palmadón en el mascadero. Yo no le dije nada, me indigné y me fui a paro indefinido porque #ColombiaNoSeVende #LaMadreEsSuyaPeroColombiaEsNuestra #ParoNacional #ElParoAgrarioSíExisteViejoHijueputa #NiDeDerechaNiDeIzquierdaSomosLosDeAbajoyVenimosPorLosDeArriba

Mi mamá me dijo que no había ido porque se le hizo tarde y cuando vio que la señora Inés sí estaba arreglada, pues le pareció fácil decirle que entrara por ella. Pero eso no se perdona, es más fácil perdonar que se coman lo que uno dejó guardado en el horno de la estufa.

Ah, pero el día que dejé a mi compañera en el salón como mi representante mientras me iba a jugar billar ahí sí pusieron el grito en el cielo, anotación en el observador, una semana sin onces y así todo. Eso, queridos hermanos, es hipocresía de la pura. Esa hipocresía que nos tiene jodido el país comienza con uno, nace en cada mamá que en lugar de ir a la celebración del día de la madre del colegio de su hija prefiere mandar a la vecina.

 

Eso fue todo, perdón por respirar.

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